Los charcos temporales de la cuenca de la Laguna de Castillos son ecosistemas efímeros de gran valor ecológico que funcionan como refugio y corredor para aves residentes, migratorias y especies prioritarias para la conservación. A pesar de haber sido históricamente considerados ambientes poco valorados, concentran una alta biodiversidad y presentan un importante potencial para el turismo de aves (aviturismo) en Rocha, siempre que su gestión se desarrolle bajo criterios de conservación y uso responsable.
Los charcos temporales son pequeños cuerpos de agua dulce que se forman en zonas bajas del terreno, generalmente en praderas que se inundan con facilidad. Se caracterizan por llenarse de agua durante los períodos de lluvia y desaparecer en épocas más secas.
En Rocha, estos charcos forman una red de ambientes que varían mucho en tamaño y profundidad (con una profundidad promedio de 24 cm). Están rodeados principalmente por plantas bajas, como pastos y otras hierbas. Durante los períodos de lluvia, algunos charcos pueden unirse entre sí, lo que permite que animales, plantas y otros organismos se desplacen y se distribuyan más fácilmente por la zona. Estos ambientes funcionan como núcleos de biodiversidad y presentan una productividad biológica y heterogeneidad de hábitats que suelen superar a los cuerpos de agua permanentes, ofreciendo refugio a especies de aves raras o amenazadas como el Dragón (Xanthopsar flavus), la Viudita Blanca Grande (Heteroxolmis dominicana) y los Playeros Patas Amarillas (Tringa flavipes).
En la cuenca de la Laguna de Castillos, la evaluación mediante cámaras trampa (dispositivo automático equipado con un sensor de movimiento) en distintos charcos permitió registrar 68 especies de aves y 11.468 individuos, evidenciando que el sistema actúa tanto como refugio de biodiversidad local como conector para especies migratorias y aves prioritarias para la conservación.
Sin embargo, su principal amenaza radica en la percepción histórica como áreas marginales o improductivas, lo que ha favorecido su drenaje y transformación para actividades agrícolas o ganaderas intensivas. Los resultados indican que su gestión debe abordarse desde un enfoque de paisaje interconectado, donde el tamaño de los charcos influye en la cantidad de especies y su conectividad regula la abundancia y los rasgos de las aves.
A su vez, estos ambientes representan un escenario favorable para el aviturismo, al concentrar una gran diversidad de aves en espacios reducidos y de fácil acceso. Esta actividad ha cobrado una importancia estratégica global, convirtiéndose en uno de los segmentos turísticos de mayor crecimiento al generar ingresos para las comunidades locales, fomentar la investigación científica y elevar la conciencia ambiental.
En Uruguay, aunque es una modalidad con demanda nacional e internacional sostenida por la alta diversidad de aves (alrededor de 470 especies), su aplicación en los charcos temporales de Rocha es todavía rudimentaria, ya que históricamente estos ecosistemas no han sido integrados en los circuitos turísticos.
No obstante, la actividad conlleva desventajas o riesgos si no se gestiona adecuadamente: el comportamiento inapropiado de los visitantes (como el ruido, el uso de vehículos o el acercamiento excesivo) puede causar disturbios negativos en la nidificación y el bienestar de las aves.
Por ello, se recomienda una gestión basada en la evidencia científica que incluya distancias de seguridad de al menos 200 metros, infraestructuras de bajo impacto como miradores y el uso de códigos de conducta para asegurar que el turismo funcione como una herramienta de conservación y no como una amenaza.
En este contexto, para conservar estos ambientes es importante proteger todos los charcos, tanto los grandes como los pequeños, ya que todos cumplen una función. Los charcos pequeños ayudan a conectar a los demás y permiten el movimiento de especies. Por eso, es necesario tenerlos en cuenta en la planificación y gestión del territorio para mantener su importancia ecológica y los beneficios que aportan a Rocha.
Autor: Valentin Modernel
DIMENSIÓN TERRITORIAL:
Ecosistémica, Turística
TERRITORIO DE INTERVENCIÓN:
Rocha, Cuenca de la Laguna de Castillos
ESCALA TERRITORIAL:
Intermedia
FECHA:
Agosto 2021 – Junio 2022.
ÁMBITO:
Académico (Trabajo de fin de grado de la Licenciatura en Gestión Ambiental)
REFERENCIA:
Centro Universitario Regional del Este (CURE-Udelar)
AUTOR:
Eliana Nabón
COLABORADORES/TUTOR:
Dra. Matilde Alfaro (Orientadora), Dra. Ana Borthagaray (Co-orientadora)
TÉCNICAS DE ANÁLISIS E INTERVENCIÓN:
Cámaras trampa con sensor de movimiento, análisis de redes bipartitas (modularidad y anidamiento), modelos lineales generalizados (GLM) y curvas de rarefacción
FUENTE DE FOTOS/IMÁGENES:
Eliana Nabón
FUENTE:
Nabón, E. (2025). La avifauna de los charcos temporales en la cuenca de la Laguna de Castillos, Rocha: evaluación ecológica y potencial para el aviturismo [Trabajo final de Licenciatura en Gestión Ambiental, CURE, UDELAR] https://www.colibri.udelar.edu.uy/jspui/handle/20.500.12008/53856

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